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PC-11-B — «No soy suficiente»
Exploración desde las Constelaciones Personales
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PC-11-B — «No soy suficiente»
Exploración desde las Constelaciones Personales
En PC-11 encontramos a Nadia, de 42 años, describiendo una experiencia que parece extenderse a diferentes áreas de su vida:
«ESTOY ATASCADA.»
Habla de:
SALUD · PESO · CARRERA PROFESIONAL · ALIMENTACIÓN · EJERCICIO · AUTOCUIDADO
y de la dificultad para convertir en acciones todo aquello que intelectualmente sabe que debería hacer.
En su lenguaje aparecen repetidamente expresiones como:
«DEBERÍA.»
«TENGO QUE.»
«A ESTAS ALTURAS YA TENDRÍA QUE…»
Mediante Ingeniería Inversa, Peter Crone llega posteriormente a dos expresiones especialmente significativas:
«NO SOY SUFICIENTE.»
y:
«NO SOY LIBRE.»
Desde el Modelo AE-7 hemos explorado especialmente:
ADECUACIÓN
«¿ESTOY BIEN COMO SOY?»
junto a otro territorio relevante:
POTENCIA
ELECCIÓN · LIBERTAD · CAPACIDAD DE DECIDIR
Pero ahora vamos a cambiar de perspectiva.
En PC-11-A, las Constelaciones Familiares preguntan:
¿QUÉ APARECE CUANDO NADIA SE OBSERVA EN RELACIÓN CON SU SISTEMA?
En PC-11-B dirigimos la mirada hacia su propia biografía.
La pregunta es:
¿QUÉ EDADES, VOCES O MOMENTOS VITALES PARTICIPAN EN LA EXPERIENCIA DE «ESTOY ATASCADA»?
Y, especialmente:
¿QUÉ OCURRE ENTRE LAS DIFERENTES EDADES CUANDO APARECE EL «TENGO QUE»?
No conocemos la respuesta.
Por eso:
NO BUSCAMOS A «LA NIÑA INSUFICIENTE».
NO BUSCAMOS LA EDAD EN LA QUE «SE ORIGINÓ» EL PROBLEMA.
NO BUSCAMOS UNA HISTORIA QUE CONFIRME NUESTRO MAPA.
Observamos.
CONSTELACIONES PERSONALES
Las Constelaciones Personales utilizan representantes para explorar diferentes momentos de la propia biografía.
Podemos comenzar con la selección básica:
BEBÉ · NIÑA · ADOLESCENTE · MUJER JOVEN · MUJER ADULTA
o con algunas de estas etapas y ampliar posteriormente si el proceso lo justifica.
No entendemos estas edades como personalidades independientes.
Tampoco afirmamos que exista necesariamente una fragmentación interna.
Las utilizamos como:
REPRESENTACIONES FENOMENOLÓGICAS DE DIFERENTES MOMENTOS DE LA PROPIA HISTORIA.
Y observamos:
POSICIÓN · ORIENTACIÓN · MIRADA · SENSACIÓN · EMOCIÓN · TENSIÓN · MOVIMIENTO · PALABRA · SILENCIO
No establecemos de antemano qué debería aparecer.
PRIMERO OBSERVAMOS.
CONOCEMOS PARTE DE LA BIOGRAFÍA DE NADIA
En este caso disponemos de información biográfica relevante.
Nadia creció en la antigua Unión Soviética.
Desde los seis años asistía simultáneamente a la escuela convencional y a una escuela de música.
Ella misma describe aquella experiencia como una:
«CARGA INSOPORTABLE.»
Gran parte de aquellos años estuvo organizada alrededor de:
ESTUDIAR · RENDIR · CUMPLIR · HACERLO BIEN
Recuerda también a una madre frecuentemente agitada y describe cómo desarrolló perfeccionismo intentando ser querida, aceptada y evitar que le gritaran.
Su hermano, seis años mayor, ocupaba en la familia el lugar de:
«EL INTELIGENTE.»
Nadia recuerda además un entorno crítico y el miedo a ser ridiculizada o menospreciada.
Todo esto pertenece a su historia.
Pero conocerlo no significa conocer de antemano:
CÓMO APARECERÁ ESA HISTORIA EN LA CONSTELACIÓN.
No colocamos a una niña de seis años y decidimos:
«AQUÍ NACIÓ “NO SOY SUFICIENTE”.»
No afirmamos:
«LA EXIGENCIA PRODUJO SU PERFECCIONISMO.»
Ni:
«SU MADRE PRODUJO SU AUTOEXIGENCIA.»
Ni:
«LA COMPARACIÓN CON SU HERMANO CREÓ SU SENSACIÓN DE INSUFICIENCIA.»
Esos acontecimientos forman parte de la biografía conocida.
La Constelación Personal nos permite observar:
CÓMO SE RELACIONAN HOY DIFERENTES MOMENTOS DE ESA BIOGRAFÍA.
NO BUSCAMOS A «LA NIÑA QUE NO ERA SUFICIENTE»
Este principio es especialmente importante en PC-11.
No comenzamos suponiendo que:
LA NIÑA ESTÁ ASUSTADA.
LA ADOLESCENTE ESTÁ AGOTADA.
LA MUJER JOVEN NECESITA DEMOSTRAR.
LA MUJER ADULTA TIENE QUE LIBERARLAS.
Todo eso podría aparecer.
O podría no aparecer.
Tampoco damos por hecho que la etapa que reaccione con mayor intensidad sea aquella en la que se originó la experiencia.
Por eso trabajamos en la dirección contraria:
COLOCAMOS
↓
OBSERVAMOS
↓
ESCUCHAMOS
↓
REALIZAMOS UN MOVIMIENTO
↓
VOLVEMOS A OBSERVAR.
LA PRIMERA CONFIGURACIÓN
Podemos comenzar, por ejemplo, con:
NIÑA · ADOLESCENTE · MUJER ADULTA
No porque sepamos que esas tres edades contienen el problema.
Constituyen simplemente tres momentos suficientemente diferenciados para comenzar a observar.
También podríamos comenzar con otra configuración si la biografía o el trabajo previo lo justifican.
Una vez colocadas:
NO LES PEDIMOS QUE REPRESENTEN NUESTRA TEORÍA.
Observamos.
¿Dónde está cada una?
¿Hacia dónde mira?
¿Qué distancia existe entre ellas?
¿Alguna quiere acercarse?
¿Alguna quiere alejarse?
¿Alguna busca a otra?
¿Alguna evita el contacto?
¿Aparece tensión?
¿Tranquilidad?
¿Cansancio?
¿Fuerza?
¿Algún impulso de movimiento?
¿No ocurre nada especialmente significativo?
Todo ello es información.
TODAVÍA NO ES EXPLICACIÓN.
ESCUCHAMOS EL CUERPO ANTES QUE LA HISTORIA
Podemos preguntar a cada representante:
«¿Qué notas estando ahí?»
No:
«¿POR QUÉ TE SIENTES INSUFICIENTE?»
porque quizá no se sienta insuficiente.
No:
«¿QUIÉN TE EXIGÍA TANTO?»
porque estaríamos introduciendo una explicación.
No:
«¿QUÉ TIENES QUE DEMOSTRAR?»
porque quizá no esté intentando demostrar nada.
Preguntamos simplemente:
¿QUÉ NOTAS?
Puede aparecer:
TENSIÓN · CALMA · PESO · LIGEREZA · PRESIÓN · FUERZA · CANSANCIO · CERCANÍA · DISTANCIA · IMPULSO DE MOVERSE
o algo completamente diferente.
También puede aparecer espontáneamente una emoción.
Una palabra.
Una frase.
Un movimiento.
O silencio.
No necesitamos conducir al representante desde la sensación hacia una explicación.
DEJAMOS QUE EL FENÓMENO SE EXPRESE COMO APAREZCA.
INTRODUCIMOS «ESTOY ATASCADA»
Una vez observada la configuración inicial podemos introducir un representante para aquello que Nadia reconoce antes de cualquier interpretación:
«ESTOY ATASCADA.»
Este punto es importante.
No comenzamos introduciendo:
«NO SOY SUFICIENTE.»
Porque esa formulación aparece posteriormente durante la investigación.
«ESTOY ATASCADA» pertenece a la experiencia que Nadia trae.
Por eso la colocamos.
Y observamos.
¿Alguna edad se orienta hacia este representante?
¿Alguna se acerca?
¿Alguna se aleja?
¿Alguna cambia de posición?
¿Aparece tensión?
¿Alivio?
¿Familiaridad?
¿Rechazo?
¿Nada especialmente significativo?
No preguntamos:
«¿QUÉ EDAD PRODUJO EL ATASCO?»
Observamos:
¿QUÉ OCURRE ENTRE LAS DIFERENTES EDADES CUANDO «ESTOY ATASCADA» ENTRA EN LA CONFIGURACIÓN?
«ESTOY ATASCADA» COMO HILO DE INVESTIGACIÓN
A partir de este momento:
«ESTOY ATASCADA»
puede acompañarnos durante toda la Constelación Personal.
Si una edad cambia de posición:
¿QUÉ OCURRE CON «ESTOY ATASCADA»?
Si dos edades se acercan:
¿QUÉ OCURRE CON «ESTOY ATASCADA»?
Si introducimos «TENGO QUE»:
¿QUÉ OCURRE CON «ESTOY ATASCADA»?
Si aparece «NO TENGO QUE HACER NADA»:
¿QUÉ OCURRE CON «ESTOY ATASCADA»?
Si posteriormente incorporamos «NO SOY SUFICIENTE»:
¿QUÉ OCURRE CON «ESTOY ATASCADA»?
No necesitamos formular verbalmente esta pregunta cada vez.
Es nuestra referencia metodológica como facilitadores.
Observamos si cambia:
SU POSICIÓN · SU DISTANCIA · SU ORIENTACIÓN · SU RELACIÓN CON LAS DIFERENTES EDADES
y qué ocurre en el conjunto de la configuración.
¿QUÉ EDAD REACCIONA?
Puede ocurrir que «ESTOY ATASCADA» produzca una reacción especialmente clara en alguna etapa.
Quizá la NIÑA se oriente hacia ella.
Quizá la ADOLESCENTE se aleje.
Quizá la MUJER ADULTA permanezca muy cerca.
Quizá todas reaccionen.
Quizá ninguna lo haga de manera especialmente significativa.
No necesitamos preguntarnos inmediatamente por qué.
Observamos.
Si necesitamos recoger información de una representante:
«¿Qué notas ahí?»
Puede aparecer una sensación.
Una emoción.
Un impulso.
Un movimiento.
Una palabra espontánea.
O nada especialmente significativo.
Una edad puede reaccionar intensamente ante:
«ESTOY ATASCADA»
sin que eso demuestre que allí se originó el atasco.
Por eso distinguimos:
PARTICIPAR EN LA EXPERIENCIA
de:
HABERLA ORIGINADO.
Las Constelaciones Personales pueden mostrarnos qué momentos vitales participan actualmente en una experiencia.
No demuestran por sí solas dónde comenzó.
HACEMOS UN MOVIMIENTO
Si alguna edad aparece especialmente vinculada a «ESTOY ATASCADA», podemos realizar un pequeño movimiento.
No para corregirla.
No para conseguir que deje de estar atascada.
Simplemente para obtener nueva información.
Podemos aumentar una distancia.
Cambiar ligeramente una orientación.
Permitir un movimiento espontáneo.
Retirar temporalmente:
«ESTOY ATASCADA»
y observar.
¿Qué cambia?
¿Alguna edad se mueve?
¿Aparece alivio?
¿Tensión?
¿Alguna representante busca el lugar que ocupaba «ESTOY ATASCADA»?
¿La configuración permanece prácticamente igual?
Después podemos volver a introducirlo.
Y comparar.
COLOCAMOS → OBSERVAMOS → MOVEMOS O RETIRAMOS SI PROCEDE → COMPARAMOS → VOLVEMOS A OBSERVAR.
INTRODUCIMOS «TENGO QUE»
Hay una experiencia especialmente presente en PC-11:
«TENGO QUE.»
También aparecen:
«DEBERÍA.»
y:
«A ESTAS ALTURAS YA TENDRÍA QUE…»
Estas expresiones forman parte explícita de la experiencia de Nadia.
Por eso, después de observar la configuración inicial, puede resultar especialmente útil introducir un representante para:
«TENGO QUE.»
Lo colocamos.
Y observamos.
¿Qué edades reaccionan?
¿Alguna se acerca?
¿Alguna se aleja?
¿Alguna parece reconocerlo?
¿Alguna cambia de posición?
¿Aparece tensión?
¿Fuerza?
¿Cansancio?
¿Nada especialmente significativo?
Y mantenemos nuestro hilo:
¿QUÉ OCURRE CON «ESTOY ATASCADA» CUANDO APARECE «TENGO QUE»?
¿Se acerca?
¿Se aleja?
¿Cambia su orientación?
¿Alguna edad queda entre ambos?
¿No cambia nada?
No necesitamos preguntar:
«¿POR QUÉ TIENES QUE?»
Ni:
«¿QUÉ SIGNIFICA NO HACERLO?»
Ni:
«¿DE QUIÉN ES ESTE TENGO QUE?»
Aquí no estamos haciendo Ingeniería Inversa.
OBSERVAMOS QUÉ PRODUCE SU PRESENCIA EN LA CONFIGURACIÓN.
«TENGO QUE» COMO SEGUNDO HILO DE INVESTIGACIÓN
En PC-11 puede resultar especialmente interesante mantener dos referencias:
«ESTOY ATASCADA»
y:
«TENGO QUE».
No porque sepamos que una causa la otra.
Precisamente queremos observar qué relación aparece entre ambas.
Podemos acercarlas.
Alejarlas.
Retirar temporalmente «TENGO QUE».
Volver a introducirlo.
Cambiar su posición.
Y observar:
¿Qué ocurre en las diferentes edades?
¿Qué ocurre con «ESTOY ATASCADA»?
¿Qué ocurre cuando «TENGO QUE» desaparece temporalmente del campo?
¿Alguna edad se relaja?
¿Otra parece perder orientación?
¿Nada cambia?
NO DECIDIMOS PREVIAMENTE QUE «TENGO QUE» PRODUZCA «ESTOY ATASCADA».
Lo investigamos.
«NO TENGO QUE HACER NADA»
Podemos introducir posteriormente un contraste:
«NO TENGO QUE HACER NADA.»
No como consejo.
No para decirle a Nadia que debería abandonar sus responsabilidades.
No para convertir la pasividad en solución.
Lo utilizamos como un representante.
Lo colocamos.
Y observamos.
¿Qué edades reaccionan?
¿Alguna se acerca?
¿Alguna se aleja?
¿Aparece tranquilidad?
¿Incomodidad?
¿Tensión?
¿Rechazo?
¿Atracción?
¿Indiferencia?
Y especialmente:
¿QUÉ OCURRE CON «ESTOY ATASCADA» CUANDO APARECE «NO TENGO QUE HACER NADA»?
También podemos observar qué sucede con:
«TENGO QUE».
Podemos retirar uno.
Introducir el otro.
Comparar.
«TENGO QUE» ↔ «NO TENGO QUE HACER NADA»
No para decidir cuál es correcto.
Sino para observar cómo responde cada momento vital ante ambas posibilidades.
NO CONFUNDIMOS REPRESENTANTE Y FRASE DE INTERVENCIÓN
Aquí conviene mantener una distinción importante.
Cuando colocamos:
«NO TENGO QUE HACER NADA»
estamos utilizando un representante.
Tiene un lugar en la configuración.
Podemos observar su posición, orientación, distancia y relación con las diferentes edades.
Otra cosa distinta sería que, en algún momento, una representante probara decir:
«AHORA MISMO NO TENGO QUE HACER NADA.»
Eso sería una intervención.
No un representante.
La frase se prueba.
Y observamos qué ocurre.
REPRESENTANTE Y FRASE DE INTERVENCIÓN NO SON LO MISMO.
¿QUÉ OCURRE CON LA NIÑA?
En este caso conocemos experiencias concretas de la infancia de Nadia.
Desde los seis años asistía simultáneamente a dos escuelas.
Describe aquella etapa como una:
«CARGA INSOPORTABLE.»
Por eso, si la NIÑA muestra una reacción significativa ante:
«TENGO QUE»
o:
«ESTOY ATASCADA»
podemos detenernos ahí.
No para decir:
«YA HEMOS ENCONTRADO EL ORIGEN.»
La dejamos estar.
Observamos.
Podemos acercar o alejar «TENGO QUE».
Podemos retirarlo temporalmente.
Podemos introducir «NO TENGO QUE HACER NADA».
Y observar qué sucede.
Quizá aparezca cansancio.
Quizá fuerza.
Quizá alivio.
Quizá miedo.
Quizá nada de esto.
LA BIOGRAFÍA NOS DA CONTEXTO.
EL FENÓMENO NOS MUESTRA QUÉ ESTÁ OCURRIENDO AHORA.
LA ADOLESCENTE PUEDE MOSTRAR OTRA EXPERIENCIA
No suponemos que todas las edades reaccionen igual.
La ADOLESCENTE puede relacionarse de manera completamente diferente con:
«TENGO QUE»
«ESTOY ATASCADA»
o:
«NO TENGO QUE HACER NADA».
Quizá se acerque donde la niña se aleja.
Quizá aparezca fuerza donde antes había cansancio.
Quizá no muestre ninguna reacción.
Quizá sea precisamente una etapa en la que determinadas capacidades ya estén profundamente desarrolladas.
No necesitamos interpretar inmediatamente.
CADA MOMENTO VITAL PUEDE HABER VIVIDO LA MISMA ESTRATEGIA DE MANERA DIFERENTE.
LA MUJER ADULTA TAMBIÉN FORMA PARTE DE LA CONSTELACIÓN
No utilizamos a la MUJER ADULTA como terapeuta de las demás edades.
No viene necesariamente a:
RESCATAR · PROTEGER · INTEGRAR · EXPLICAR · REPARAR
a la niña o a la adolescente.
Eso podría reproducir precisamente:
«TENGO QUE HACER ALGO.»
Observamos también a la adulta.
¿Qué ocurre cuando mira a «TENGO QUE»?
¿Qué ocurre ante «NO TENGO QUE HACER NADA»?
¿Qué ocurre ante «ESTOY ATASCADA»?
Quizá la adulta sea la más identificada con la obligación.
Quizá otra edad muestre mayor libertad.
Quizá la adulta necesite recibir algo de una etapa anterior.
Quizá ocurra algo completamente distinto.
NO CONOCEMOS LA DIRECCIÓN DEL MOVIMIENTO.
La descubrimos.
INTRODUCIMOS «NO SOY SUFICIENTE» SOLO DESPUÉS
Solo posteriormente, si el proceso ofrece razones para hacerlo, podemos introducir un representante para:
«NO SOY SUFICIENTE.»
Ahora estamos incorporando algo diferente.
No es la experiencia inicial que Nadia trae.
Es una conclusión que aparece posteriormente durante la investigación con Peter Crone y AE-7.
Por eso no la utilizamos para explicar de antemano lo que está ocurriendo entre las diferentes edades.
La colocamos.
Y observamos.
¿Qué edades reaccionan?
¿Alguna se acerca?
¿Alguna se aleja?
¿Aparece familiaridad?
¿Rechazo?
¿Tensión?
¿Indiferencia?
¿Alguna edad parece especialmente relacionada con este representante?
¿Ninguna?
Y mantenemos nuestro hilo:
¿QUÉ OCURRE CON «ESTOY ATASCADA» CUANDO APARECE «NO SOY SUFICIENTE»?
También observamos:
¿QUÉ OCURRE CON «TENGO QUE»?
¿Aparece alguna relación entre los tres elementos?
¿No aparece?
No necesitamos decidir previamente que:
«ESTOY ATASCADA» = «NO SOY SUFICIENTE».
Ni que:
«NO SOY SUFICIENTE» → «TENGO QUE».
Estas relaciones pertenecen al mapa que estamos investigando.
No a una conclusión que debamos imponer a la Constelación.
NADIA NO ES «NO SOY SUFICIENTE»
Si el fenómeno lo permite, podemos probar una diferenciación.
La MUJER ADULTA puede mirar al representante de:
«NO SOY SUFICIENTE»
y, si tiene sentido en ese momento, probar:
«TÚ ERES UNA CONCLUSIÓN.»
Después:
«YO SOY NADIA.»
Y observamos.
¿Qué ocurre en la adulta?
¿Qué ocurre en las demás edades?
¿Qué ocurre con «NO SOY SUFICIENTE»?
¿Qué ocurre con «TENGO QUE»?
Y, sobre todo:
¿QUÉ OCURRE CON «ESTOY ATASCADA»?
Quizá algo cambie.
Quizá no.
No buscamos sustituir:
«NO SOY SUFICIENTE»
por:
«SOY SUFICIENTE».
No estamos intentando instalar una nueva creencia.
Estamos observando qué ocurre cuando una conclusión puede ser contemplada como algo diferente de la persona.
«NO SOY LIBRE»
En PC-11 aparece también:
«NO SOY LIBRE.»
No necesitamos introducirla automáticamente.
Puede resultar útil si la configuración comienza a mostrar una relación especialmente intensa entre:
OBLIGACIÓN · ELECCIÓN · DESEO · CAPACIDAD DE DECIDIR
Si existe una razón suficiente, colocamos un representante para:
«NO SOY LIBRE».
Y observamos.
¿Qué edades reaccionan?
¿Qué ocurre con «TENGO QUE»?
¿Qué ocurre con «NO TENGO QUE HACER NADA»?
¿Qué ocurre con «NO SOY SUFICIENTE»?
Y:
¿QUÉ OCURRE CON «ESTOY ATASCADA»?
No decidimos si «NO SOY LIBRE» es raíz, consecuencia o territorio independiente.
Esa diferenciación pertenece a AE-7.
Aquí observamos qué lugar ocupa en la relación entre las distintas etapas de la biografía.
«QUIERO» Y «DEBO»
Otro contraste especialmente relevante en PC-11 puede ser:
QUIERO
y:
DEBO.
Solo si el proceso lo justifica.
Colocamos ambos como representantes.
Y observamos.
¿Cómo responde la NIÑA ante QUIERO?
¿Cómo responde ante DEBO?
¿Y la ADOLESCENTE?
¿Y la MUJER ADULTA?
¿Alguna edad se acerca a uno y se aleja del otro?
¿Alguna permanece entre ambos?
¿Alguna parece no distinguirlos?
¿No ocurre nada especialmente significativo?
Y mantenemos nuestros referentes:
¿QUÉ OCURRE CON «TENGO QUE»?
¿QUÉ OCURRE CON «ESTOY ATASCADA»?
No suponemos:
QUIERO = LIBERTAD
ni:
DEBO = PRISIÓN.
Queremos observar cómo aparecen realmente en la configuración.
ELECCIÓN
Si el proceso conduce hacia ese territorio, podemos incorporar un representante para:
ELECCIÓN.
No porque hayamos decidido que POTENCIA sea la raíz.
Lo colocamos.
Y observamos.
¿Qué edades reaccionan?
¿Alguna se acerca?
¿Alguna retrocede?
¿Aparece tranquilidad?
¿Tensión?
¿Incertidumbre?
¿Fuerza?
¿Nada?
Y observamos:
¿QUÉ OCURRE CON «TENGO QUE» CUANDO APARECE ELECCIÓN?
Y:
¿QUÉ OCURRE CON «ESTOY ATASCADA»?
No buscamos que «ESTOY ATASCADA» desaparezca.
No buscamos que «TENGO QUE» pierda necesariamente toda su fuerza.
Observamos si algo cambia cuando:
ELEGIR
está también representado.
DEL «DEBERÍA» AL «QUIERO»
En el trabajo original aparece un movimiento especialmente significativo.
Nadia comienza a diferenciar:
«DEBERÍA SALIR A CAMINAR.»
de:
«QUIERO SALIR A CAMINAR.»
Externamente la conducta puede ser la misma.
Pero la experiencia interna puede ser muy diferente.
En la Constelación Personal no necesitamos explicar esta diferencia.
Podemos representarla.
Por ejemplo:
«DEBERÍA»
y:
«QUIERO».
Los colocamos.
Y observamos cómo se relacionan las diferentes edades con ambos.
Quizá una edad se oriente fuertemente hacia «DEBERÍA».
Quizá otra pueda mirar hacia «QUIERO».
Quizá ambas palabras produzcan tensión.
Quizá ninguna resulte especialmente significativa.
Y seguimos observando:
¿QUÉ OCURRE CON «ESTOY ATASCADA» EN CADA CONFIGURACIÓN?
La misma conducta puede permanecer.
Lo que puede cambiar es el lugar desde el que surge.
DESCANSO
Si durante el proceso aparece una relación significativa con hacer, rendir, cumplir o detenerse, podemos introducir:
DESCANSO.
No porque sepamos que Nadia tenga un problema para descansar.
Lo colocamos.
Y observamos.
¿Qué edades reaccionan?
¿Alguna quiere acercarse?
¿Alguna se aleja?
¿Aparece tranquilidad?
¿Incomodidad?
¿Culpa?
¿Tensión?
¿Nada?
¿Qué ocurre con:
«TENGO QUE»?
¿Y con:
«ESTOY ATASCADA»?
También podemos observar la relación entre:
DESCANSO
y:
«NO TENGO QUE HACER NADA».
No suponemos que representen lo mismo.
La configuración puede mostrarnos diferencias que el lenguaje no muestra.
ÉXITO Y FRACASO
Si el proceso lo justifica, podemos introducir representantes para:
ÉXITO
y:
FRACASO.
No suponemos que Nadia necesite el éxito para sentirse suficiente.
Ni que FRACASO represente necesariamente una amenaza.
Los colocamos.
Y observamos.
¿Qué edades reaccionan ante ÉXITO?
¿Qué edades reaccionan ante FRACASO?
¿Alguna se acerca?
¿Alguna se aleja?
¿Qué ocurre con «NO SOY SUFICIENTE»?
¿Qué ocurre con «TENGO QUE»?
Y especialmente:
¿QUÉ OCURRE CON «ESTOY ATASCADA»?
No necesitamos preguntar:
«¿QUÉ DICE DE TI FRACASAR?»
Esa pregunta puede ser muy útil en AE-7.
Aquí dejamos primero que la configuración muestre qué relación existe, si existe alguna.
MI CUERPO
PC-11 incluye referencias a:
SALUD · PESO · ALIMENTACIÓN · EJERCICIO · AUTOCUIDADO
Aquí necesitamos ser especialmente cuidadosos.
No utilizamos las Constelaciones Personales para afirmar:
QUE EL PESO TIENE UNA CAUSA EMOCIONAL.
Ni:
QUE UNA ENFERMEDAD EXPRESA UNA EXPERIENCIA DE LA INFANCIA.
Ni:
QUE MODIFICAR LA CONFIGURACIÓN PRODUCIRÁ UN CAMBIO MÉDICO.
Si resulta pertinente, podemos introducir un representante para:
MI CUERPO.
No para explicar un síntoma.
Sino para explorar:
LA RELACIÓN DE LAS DIFERENTES EDADES DE NADIA CON SU CUERPO.
Lo colocamos.
Y observamos.
¿Cómo responde la NIÑA?
¿Y la ADOLESCENTE?
¿Y la MUJER ADULTA?
¿Aparece acercamiento?
¿Distancia?
¿Tensión?
¿Cuidado?
¿Rechazo?
¿Algo completamente diferente?
Y mantenemos nuestro hilo:
¿QUÉ OCURRE ENTRE «MI CUERPO» Y «ESTOY ATASCADA»?
No buscamos una explicación médica.
Observamos una relación.
INCORPORAMOS SOLO LO NECESARIO
A lo largo de PC-11-B podrían resultar útiles representantes como:
«TENGO QUE»
«NO TENGO QUE HACER NADA»
«NO SOY SUFICIENTE»
«NO SOY LIBRE»
QUIERO
DEBO
ELECCIÓN
DESCANSO
ÉXITO
FRACASO
MI CUERPO
VIDA
Pero:
NO NECESITAMOS REPRESENTARLOS TODOS.
Cada elemento entra porque algo ocurrido durante la Constelación hace pertinente observarlo.
No porque aparezca en nuestro mapa.
Si DESCANSO no emerge:
NO COLOCAMOS DESCANSO.
Si ÉXITO y FRACASO no adquieren relevancia:
NO LOS NECESITAMOS.
Si «NO SOY LIBRE» no aporta nada nuevo:
NO TENEMOS QUE INTRODUCIRLO.
El mapa puede ofrecernos posibilidades.
EL FENÓMENO ORIENTA CUÁLES EXPLORAMOS.
EL ENCUENTRO ENTRE DIFERENTES EDADES
En algún momento puede resultar útil acercar dos representantes.
Por ejemplo:
MUJER ADULTA · NIÑA
o:
MUJER ADULTA · ADOLESCENTE
o cualquier otra combinación que el proceso haya vuelto relevante.
No suponemos qué debe decir una a la otra.
Primero:
SE MIRAN.
Observamos.
¿Hay reconocimiento?
¿Distancia?
¿Tensión?
¿Deseo de acercamiento?
¿Rechazo?
¿Indiferencia?
Podemos preguntar brevemente:
«¿Qué notas ahí?»
Y esperamos.
Puede aparecer una emoción.
Un movimiento.
Una palabra.
Silencio.
Quizá aparezca:
«TE VEO.»
Quizá:
«AHORA ESTOY AQUÍ.»
Quizá algo completamente distinto.
EL DIÁLOGO NACE DEL ENCUENTRO.
No lo escribimos antes.
LA MUJER ADULTA NO VIENE A RESOLVER A LA NIÑA
Este principio adquiere una importancia especial en PC-11.
Si colocamos a la MUJER ADULTA delante de la NIÑA, no suponemos que tenga que:
SALVARLA · REPARARLA · PROTEGERLA · INTEGRARLA · ENSEÑARLE ALGO
Porque podríamos estar reproduciendo precisamente:
«TENGO QUE HACER ALGO.»
Quizá la adulta tenga recursos que la niña no tenía.
Pero también puede ocurrir que la adulta continúe profundamente organizada alrededor de:
DEBERÍA · TENGO QUE · HACERLO BIEN · DEMOSTRAR
Quizá sea la niña la que muestre algo que la adulta ha perdido.
Quizá una pueda simplemente mirar a la otra.
Quizá no haya ningún movimiento especialmente significativo.
NO CONOCEMOS LA DIRECCIÓN DEL MOVIMIENTO.
La descubrimos.
NO BUSCAMOS «INTEGRAR» A TODA COSTA
Las diferentes edades no necesitan terminar:
EN FILA
MIRANDO EN LA MISMA DIRECCIÓN
DE ACUERDO ENTRE ELLAS
ni:
INTEGRADAS EN UNA IMAGEN PERFECTA.
Puede ser suficiente que:
una distancia cambie,
una edad pueda mirar a otra,
«TENGO QUE» ocupe un lugar diferente,
«ESTOY ATASCADA» cambie de posición,
la adulta pueda acercarse a ELECCIÓN,
una edad pueda permanecer delante de «NO TENGO QUE HACER NADA»,
o aparezca algo que no habíamos previsto.
También puede ocurrir que muy poco cambie.
Eso también es información.
NO NECESITAMOS PRODUCIR UN FINAL CORRECTO.
NO ELIMINAMOS LAS CAPACIDADES
PC-11 contiene algo especialmente importante.
Nadia ha desarrollado enormes capacidades.
Puede ser:
FUERTE · INTELIGENTE · DISCIPLINADA · RESISTENTE · CAPAZ · PERSEVERANTE
No necesitamos convertir estas cualidades en síntomas.
Ni intentar eliminarlas.
Una capacidad puede ser genuina y, al mismo tiempo, haber sido utilizada en determinados momentos como estrategia.
La cuestión no es que Nadia deje de:
ESFORZARSE · CRECER · APRENDER · TRABAJAR · CUIDARSE · TENER OBJETIVOS
La diferencia puede aparecer entre:
CAPACIDAD
y:
OBLIGACIÓN.
Entre:
«PUEDO ESFORZARME.»
y:
«TENGO QUE ESFORZARME.»
Entre:
«QUIERO CRECER.»
y:
«TENGO QUE CONVERTIRME EN ALGUIEN MEJOR.»
No necesitamos enseñarle esta diferencia a las representantes.
Podemos permitir que la configuración la muestre.
MIRAR HACIA LA VIDA
En algún momento puede resultar útil introducir un representante para:
VIDA.
No porque Nadia tenga que mirar hacia delante.
No porque VIDA sea la solución.
Lo colocamos.
Y observamos.
¿Cómo reaccionan las diferentes edades?
¿Alguna mira hacia VIDA?
¿Alguna permanece orientada hacia «TENGO QUE»?
¿Alguna queda junto a «ESTOY ATASCADA»?
¿La MUJER ADULTA puede mirar hacia VIDA?
¿Quiere acercarse?
¿Aparece interés?
¿Tensión?
¿Distancia?
¿Nada especialmente significativo?
Y seguimos observando:
¿QUÉ OCURRE CON «ESTOY ATASCADA» CUANDO APARECE VIDA?
Puede que se mueva.
Puede que no.
Y puede aparecer una posibilidad especialmente interesante:
NADIA PUEDE MIRAR HACIA SU VIDA AUNQUE «ESTOY ATASCADA» SIGA PRESENTE.
No necesitamos hacer desaparecer una experiencia antes de permitir que aparezca otra.
VOLVEMOS A «ESTOY ATASCADA»
Antes de terminar volvemos deliberadamente al punto de partida.
Al comienzo introdujimos:
«ESTOY ATASCADA.»
Ahora volvemos a observarla.
¿Está en el mismo lugar?
¿Mantiene la misma orientación?
¿Se encuentra a la misma distancia de las diferentes edades?
¿Alguna edad se relaciona ahora de manera distinta con ella?
¿«TENGO QUE» sigue ocupando el mismo lugar?
¿«NO SOY SUFICIENTE» ha aparecido como algo relevante?
¿ELECCIÓN ha modificado algo?
¿VIDA ha producido algún movimiento?
¿Todo permanece prácticamente igual?
No necesitamos conseguir que:
«ESTOY ATASCADA» DESAPAREZCA.
La pregunta es:
¿QUÉ HA CAMBIADO EN LA CONFIGURACIÓN?
Y también:
¿QUÉ NO HA CAMBIADO?
UNA NUEVA EXPERIENCIA
Si el proceso conduce genuinamente hacia allí, pueden aparecer frases como:
«AHORA MISMO NO TENGO QUE DEMOSTRAR NADA.»
«PUEDO ESCUCHAR LO QUE QUIERO.»
«PUEDO ELEGIR.»
«PUEDO DAR UN PASO SIN NECESITAR TENERLO TODO RESUELTO.»
«PUEDO CUIDARME SIN NECESITAR CORREGIR QUIEN SOY.»
«PUEDO MIRAR MI VIDA AUNQUE UNA PARTE DE MÍ TODAVÍA SE SIENTA ATASCADA.»
Pero estas frases no son conclusiones que Nadia deba aprender.
No son afirmaciones positivas.
Y no son representantes.
Son posibles movimientos.
Las probamos únicamente si tienen sentido después de lo observado.
Y volvemos a mirar qué ocurre.
No necesitamos sustituir:
«NO SOY SUFICIENTE»
por:
«SOY SUFICIENTE.»
Ni:
«NO SOY LIBRE»
por:
«SOY LIBRE.»
Ni:
«ESTOY ATASCADA»
por:
«YA NO ESTOY ATASCADA.»
La transformación puede ser más precisa:
UNA EXPERIENCIA PUEDE SEGUIR PRESENTE SIN NECESITAR ORGANIZAR TODA MI VIDA.
EL MOVIMIENTO DE PC-11-B
COMENZAMOS
con algunas edades relevantes:
NIÑA · ADOLESCENTE · MUJER ADULTA
↓
OBSERVAMOS
POSICIÓN · ORIENTACIÓN · MIRADA · SENSACIÓN · EMOCIÓN · TENSIÓN · MOVIMIENTO · PALABRA · SILENCIO
↓
ESCUCHAMOS
sin interpretar previamente
↓
INTRODUCIMOS LA EXPERIENCIA VISIBLE
representante de «ESTOY ATASCADA»
↓
OBSERVAMOS
qué edades reaccionan y cómo cambia la configuración
↓
MANTENEMOS «ESTOY ATASCADA» COMO HILO DE INVESTIGACIÓN
↓
INTRODUCIMOS, SI PROCEDE
representante de «TENGO QUE»
↓
OBSERVAMOS
qué ocurre en cada edad
y:
qué ocurre con «ESTOY ATASCADA»
↓
PODEMOS INTRODUCIR UN CONTRASTE
«NO TENGO QUE HACER NADA»
↓
COMPARAMOS
«TENGO QUE» ↔ «NO TENGO QUE HACER NADA»
sin decidir cuál debería ser correcto
↓
REALIZAMOS UN MOVIMIENTO
cambiamos una posición · una distancia · retiramos o introducimos un representante · permitimos un movimiento espontáneo
↓
VOLVEMOS A OBSERVAR
↓
INCORPORAMOS SOLO SI EL FENÓMENO LO JUSTIFICA
«NO SOY SUFICIENTE» · «NO SOY LIBRE» · QUIERO · DEBO · ELECCIÓN · DESCANSO · ÉXITO · FRACASO · MI CUERPO · VIDA
↓
CON CADA NUEVO ELEMENTO OBSERVAMOS
qué cambia en las diferentes edades
y:
¿QUÉ OCURRE AHORA CON «ESTOY ATASCADA»?
↓
PERMITIMOS EL ENCUENTRO ENTRE EDADES
solo cuando la configuración lo haga relevante
↓
VOLVEMOS AL PUNTO DE PARTIDA
«ESTOY ATASCADA»
↓
COMPARAMOS
¿QUÉ HA CAMBIADO?
¿QUÉ NO HA CAMBIADO?
¿QUÉ NUEVA INFORMACIÓN HA APARECIDO?
↓
EL FENÓMENO ORIENTA EL SIGUIENTE PASO.
PC-11-B NO BUSCA EL ORIGEN
Este punto merece quedar especialmente claro.
Sabemos que Nadia vivió desde muy pequeña experiencias de exigencia, rendimiento, comparación y presión.
Eso forma parte de su biografía.
Pero si la NIÑA reacciona intensamente ante:
«TENGO QUE»
no concluimos:
«AHÍ SE ORIGINÓ.»
Si la ADOLESCENTE reacciona ante:
«NO SOY SUFICIENTE»
no concluimos:
«AHÍ SE CONSOLIDÓ.»
Si la MUJER ADULTA aparece profundamente vinculada a:
«ESTOY ATASCADA»
no concluimos que el problema pertenezca únicamente al presente.
Las Constelaciones Personales nos permiten observar:
QUÉ EDADES, VOCES O MOMENTOS VITALES PARTICIPAN EN LA EXPERIENCIA ACTUAL.
Podemos disponer además de información histórica real.
Pero:
PARTICIPAR EN UNA EXPERIENCIA NO DEMUESTRA HABERLA ORIGINADO.
TRES MIRADAS SOBRE PC-11
PC-11 — MODELO AE-7
Pregunta:
¿QUÉ ARQUITECTURA EMOCIONAL ESTÁ ORGANIZANDO MI EXPERIENCIA?
Partimos de experiencias como:
«ESTOY ATASCADA.»
«TENGO QUE.»
«DEBERÍA.»
y mediante Ingeniería Inversa exploramos formulaciones como:
«NO SOY SUFICIENTE.»
y:
«NO SOY LIBRE.»
El mapa nos orienta especialmente hacia:
ADECUACIÓN · POTENCIA
y nos permite investigar reglas, estrategias, emociones, significados y circuitos de autoconfirmación.
Pero:
EL MAPA NO DECIDE EL SIGNIFICADO.
PC-11-A — CONSTELACIONES FAMILIARES
Pregunta:
¿QUÉ APARECE CUANDO NADIA SE OBSERVA EN RELACIÓN CON SU SISTEMA?
Comenzamos con:
NADIA · PADRE · MADRE · representante de «ESTOY ATASCADA»
No buscamos demostrar que la familia produjo:
«NO SOY SUFICIENTE».
Ni que la autoexigencia sea necesariamente heredada.
COLOCAMOS · OBSERVAMOS · HACEMOS UN MOVIMIENTO · VOLVEMOS A OBSERVAR · AÑADIMOS SOLO LO NECESARIO.
PC-11-B — CONSTELACIONES PERSONALES
Pregunta:
¿QUÉ APARECE CUANDO OBSERVO MIS DIFERENTES EDADES Y LA RELACIÓN QUE EXISTE ENTRE ELLAS?
Y, específicamente en PC-11:
¿QUÉ EDADES, VOCES O MOMENTOS VITALES PARTICIPAN EN LA EXPERIENCIA DE «ESTOY ATASCADA»?
Y:
¿QUÉ OCURRE ENTRE ELLAS CUANDO APARECE EL «TENGO QUE»?
No damos por hecho que exista:
UNA NIÑA INSUFICIENTE
UNA ADOLESCENTE AGOTADA
UNA MUJER JOVEN PERFECCIONISTA
ni:
UNA ADULTA QUE DEBA RESOLVER A LAS DEMÁS.
Lo observamos.
Puede aparecer:
SENSACIÓN · EMOCIÓN · MOVIMIENTO · PALABRA · SILENCIO.
No establecemos de antemano el orden.
Ni necesitamos que aparezcan todos.
DEJAMOS QUE EL FENÓMENO SE EXPRESE COMO APAREZCA.
La finalidad no es eliminar:
DISCIPLINA · FORTALEZA · RESPONSABILIDAD · INTELIGENCIA · AMBICIÓN · CAPACIDAD DE TRABAJO · DESEO DE CRECER.
Es recuperar:
CAPACIDAD DE ELECCIÓN.
Que:
«TENGO QUE»
pueda dejar de ser la única manera de relacionarse con aquello que Nadia quiere hacer.
Que:
«NO SOY SUFICIENTE»
pueda ser observado como una conclusión y no necesariamente como una descripción de quién es.
Y que:
«ESTOY ATASCADA»
pueda dejar de necesitar ocupar el mismo lugar en la relación entre las diferentes etapas de su vida.
Quizá el movimiento pueda acercarse a:
«¿QUÉ QUIERO?»
«¿QUÉ NECESITO?»
«¿QUÉ ELIJO?»
Pero no necesitamos decidirlo antes de comenzar.
Porque también en las Constelaciones Personales:

