Caso 27 — “No sé lo que quiero”
Una persona que aparentemente tiene libertad para decidir, pero necesita consultar constantemente a otros antes de tomar decisiones importantes. Investiga, compara, pide opiniones y posterga. No parece especialmente insegura en otros ámbitos.
El reverse engineering nos permitiría investigar si debajo existe algo como:
ELEGIR
→ puedo equivocarme
→ tendré que asumir las consecuencias
→ “habría elegido mal”
→ “no puedo confiar en mi propio criterio”
→ necesito que alguien me confirme qué hacer.
Aquí podríamos introducir varios mecanismos nuevos:
AUTORIDAD EXTERNALIZADA — aprendí que otros saben mejor que yo qué me conviene.
DESCONFIANZA EN EL PROPIO CRITERIO — “I can’t trust myself.”
EVITACIÓN DEL ARREPENTIMIENTO — mientras no elijo, ninguna opción se ha perdido definitivamente.
PÉRDIDA INHERENTE A LA ELECCIÓN — elegir A significa renunciar a B, C y D.
Y un bucle muy interesante:
DUDO
→ pregunto a otros
→ recibo seguridad
→ decido
→ nunca compruebo plenamente que podía haber decidido por mí mismo
→ la próxima vez vuelvo a necesitar consejo
→ “¿Ves? Necesito ayuda para tomar buenas decisiones.”
La transformación no sería:
“Tengo que aprender a tomar siempre la decisión correcta.”
Sería precisamente abandonar esa exigencia:
“CONFIAR EN MÍ NO SIGNIFICA SABER QUE ELEGIRÉ CORRECTAMENTE.”
Significa:
“PUEDO ELEGIR CON LA INFORMACIÓN QUE TENGO Y AFRONTAR LO QUE VENGA DESPUÉS.”
Y podríamos investigar una infancia en la que sus preferencias fueron repetidamente invalidadas:
“Tú no sabes lo que quieres.”
“Eso no te conviene.”
“Hazme caso, yo sé lo que es mejor para ti.”
Hasta que el niño deja de preguntarse:
“¿Qué quiero?”
y empieza a preguntarse:
“¿QUÉ DEBERÍA QUERER?”
Este caso nos permitiría añadir una dimensión nueva al árbol: la pérdida de autoridad interna.
