En el Caso 53 vamos a introducir una arquitectura distinta: la persona que no se permite cambiar porque siente que hacerlo traiciona a quien fue, a lo que defendió o a las decisiones que tomó. No es exactamente “si cambio de opinión, estaba equivocado” del Caso 41. Aquí el núcleo es más identitario y moral: “si ahora vivo distinto, invalido mi historia anterior y a la persona que fui.”